Guía cultivo

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GUÍA DE CULTIVO: CAPÍTULO II

Métodos de cultivo

Dada la gran diversidad de plantas carnívoras, no todas resultan igualmente adecuadas para según qué emplazamientos y formas de cultivo. La clave del éxito está en escoger las especies adecuadas para cada lugar y cultivarlas con el método más adecuado. Sobre todo cultivando las plantas dentro de casa habrá que buscar el sitio más adecuado para cada planta, porque pueden tener preferencias muy particulares y encontrarse a gusto en un sitio y no en otro que puede haber a escasos 2 metros.

Los principales métodos de cultivos son los siguientes:

Alféizar:
Teniendo en cuenta las necesidades específicas de las plantas y evitando los principales errores de cultivo, es posible cultivar una serie de plantas sobre un alféizar interior o exterior. El problema principal suele ser la baja humedad. Por ello es aconsejable colocar las macetas sobre una bandeja llena de guijarros o arlita y agua. Otra estrategia es colocarlas en grupo junto a otras plantas, preferentemente de hojas grandes, que crean un microclima húmedo a su alrededor. La humedad en el interior de las casas es especialmente baja debido a la calefacción. Por esto habrá que evitar colocar a las plantas cerca de los radiadores y fuentes de calor, cuya corriente de aire caliente y seco es muy peligrosa.

Otro requisito es un emplazamiento con mucha luz natural, cerca de una ventana orientada al sur o al oeste, preferentemente con sol directo o a media sombra.

En una habitación climatizada (en invierno) se pueden mantener plantas tropicales y subtropicales robustas como grasillas mexicanas (Pinguicula 'Weser' y otras), Droseras subtropicales, Utricularias terrestres o híbridos de Nepenthes adaptados a una humedad relativamente baja. Si en invierno hay una temperatura más bien fresca (menos de 12ºC) en la habitación se encontrarán a gusto plantas como la venus atrapamoscas (Dionaea muscipula), híbridos de Sarracenia, el lirio cobra (Darlingtonia californica) y Cephalotus follicularis. En los alféizares exteriores también se pueden tener plantas resistentes al frío invernal. De hecho son más apropiados para estas plantas al disponer de más ventilación e iluminación más directa.

Terrario:
Un terrario ofrece buenas condiciones sobre todo para plantas pequeñas al permitir el control de varios factores de cultivo como la humedad ambiental y del suelo y la iluminación. Si el terrario está en una habitación con calefacción se pueden plantar plantas tropicales y subtropicales, en caso contrario será mejor optar por plantas de clima templado.

El terrario se puede acondicionar de varias formas: la más sencilla es colocar las macetas sobre una capa de drenaje (bolitas de arcilla expandida/ arlita) y regar por estancamiento. También se puede crear un pequeño paisaje plantando las plantas en un sustrato adecuado directamente en el recipiente (no olvidar capa de drenaje y tubo de riego). Para controlar la humedad habrá que abrir más o menos la tapa del terrario, totalmente destapado se mantendrá una humedad de aproximadamente el 60%, lo cual resulta apropiado para un buen número de especies. Habrá que evitar cerrar el recipiente demasiado para prevenir la aparición de hongos y moho, y para conseguir unas plantas sanas y robustas.

En cuanto a la iluminación, es posible aprovechar la luz natural, aunque a falta de ésta se puede recurrir a tubos fluorescentes de espectro natural, sin embargo habrá que elegir los tubos correctos y prestar atención a la distancia con las plantas, el calentamiento y que realmente sean lo suficientemente potentes y adecuados para cubrir las necesidades de luz de las plantas.

Turbera exterior:
Una alternativa bastante atractiva consiste en crear una pequeña ciénaga en el propio jardín o en la terraza. Así es posible cultivar un conjunto de plantas procedentes de climas templados en un ambiente parecido al de su hábitat natural. La forma más sencilla de hacerlo consiste en llenar un cubo o cisterna del tamaño deseado, con un sustrato a base de turba rubia pura y plantar en él una composición de plantas carnívoras compatibles que se encuentren a gusto en nuestro clima tanto en verano como en invierno. Una capa de drenaje y un tubo de riego son imprescindibles, en el fondo también se pueden poner macetas invertidas que funcionarán como reservas de agua. Cuidado con plantar las plantas demasiado juntas, ya que muchas no toleran la competencia.
La miniturbera se colocará en un lugar bien aireado y soleado, y habrá que asegurarse de regar lo suficiente como para mantener la turba siempre bien mojada en verano y al menos húmeda en invierno. Si dispones de un jardín propio puedes enterrar la turbera en el suelo y camuflarla con otras plantas, piedras y raíces.

Algunas especies apropiadas para esta forma de cultivo son la venus atrapamoscas (Dionaea muscipula), híbridos y especies robustas de Sarracenia, Drosera rotundifolia, Dr. intermedia, Dr. filiformis ssp. filiformis, Darlingtonia californica, etc.

Invernadero:
Un invernadero independiente de la casa puede ser la solución definitiva para el cultivo de plantas, ya que con más o menos tecnología de por medio es posible controlar todos los factores de cultivo y crear diferentes microclimas. Además, si es grande ofrece espacio incluso para las especies más grandes, y si no sirve perfectamente para semilleros y plantas delicadas. Es aconsejable no ubicar el invernadero en un lugar expuesto al sol directo (efecto invernadero) y garantizar siempre una buena ventilación, aunque sin corrientes de aire.

Riego automatizado:
Si quieres despreocuparte un tiempo del riego de tus plantas o mantenerlas con vida durante una ausencia más o menos prolongada, puedes recurrir a algún sistema de riego automatizado. En el mercado ya existen macetas con depósito de agua que consiguen mantener el sustrato húmedo durante unos días, pero es fácil fabricarse unas macetas de auto-riego uno mismo. Lo único que necesitas es una bayeta sin estrenar y una sobre-maceta (sin agujero de drenaje) más alta y con un diámetro un poco mayor que la maceta en la que se encuentra la planta. Corta la bayeta en tiras de 1-2 cm de anchura e introdúcelas en la maceta desde abajo por los agujeros de drenaje, de forma que estén bien entremezcladas con el sustrato (lo mejor es meter las tiras lo primero y echar el sustrato después). Así sólo tienes que llenar de agua a la sobre-maceta hasta que llegue al nivel del suelo de la maceta, y dejar que la planta vaya chupando el agua a través de las tiras de bayeta. Cuanto más alto esté el nivel de agua, más mojado estará el sustrato. Si la planta va a estar al exterior habrá que hacer un agujero a media altura en la sobre-maceta para que se escurra el agua sobrante en caso de lluvia.

Para automatizar el riego de terrarios o colecciones más grandes te puedes valer de una bomba de agua y un temporizador, y un tubo con pequeños agujeros que lleve el agua a las bandejas de las plantas, o bien puedes pedir a algún familiar o a un vecino de confianza que cuide de tus plantas por un tiempo.