Guía cultivo

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GUÍA DE CULTIVO: CAPÍTULO VI

Lo que NO son problemas

Hay algunos fenómenos que pueden causar preocupación en el aficionado, pero que forman parte del ciclo natural de las plantas y no constituyen un problema.

Hojas secas/negras:
Una hoja no dura eternamente. Cuando ha llegado el fin de su ciclo, empieza a marchitarse y a secarse, empezando por el final de la hoja/trampa, poniéndose progresivamente negra. Esto es completamente normal, siempre que no afecte a todas o casi todas las hojas de la planta a la vez y siempre que mientras unas hojas se marchitan están brotando otras nuevas. Cuando una hoja se ha secado, se la puede cortar con unas tijeras por cuestión de estética o para evitar la aparición de hongos.

Hibernación:
Como se mencionó en un capítulo anterior, muchas plantas necesitan un periodo de descanso en invierno o en verano. Cuando se aproxima este periodo, la planta puede marchitarse progresivamente al mismo tiempo que deja de crecer, o reduce considerablemente su tamaño formando las estructuras características de cada especie durante la hibernación. Cuando esto ocurra, no hay que preocuparse. Simplemente habrá que ofrecer a la planta todas las condiciones necesarias para que pueda descansar y cuidar de que los bulbos, rizomas o hibernáculos se mantengan con vida y no se pudran o se sequen.

Crecimiento es lento o se detiene:
Normalmente las plantas producen hojas durante todo su ciclo vegetativo, pero suelen tener fases de crecimiento más rápido y otras en las que el crecimiento es más lento o se llega a detener. Esto sucede sobre todo en especies de clima templado/nórdico y no tanto en las tropicales. Mientras el estado general de la planta siga siendo bueno, no hay por qué preocuparse.

Bichitos blancos en el sustrato:
En sustratos constantemente muy húmedos pueden aparecer unos bichitos saltarines sin alas de unos pocos milímetros de tamaño. Estos animalillos, denominados Collembola, se alimentan de tejidos muertos, algas u hongos y pueden ser muy útiles. Sin embargo, si una maceta está totalmente plagada de una gran cantidad de Collembola, éstos pueden empezar a alimentarse de raíces pequeñas. En este caso, se puede inundar la maceta por unas horas para que los bichitos salgan a la superficie, y retirarlos junto al agua. Después de esto no habrá que volver a regar hasta que el sustrato esté seco. Tanto los animales como sus huevos son resistentes a la sequía.